domingo, 23 de mayo de 2010

Panamá 2

Esta es la segunda parte de las cinco entregas sobre mi intenso viaje a Panamá
El día del evento, muy tempranito, el gran caballero Don José Marín y Laurita, quien siempre estuvo conmigo ayudándome, y haciendome mas grata la visita, me llevaron a recorrer el casco antiguo. Arriba, se ve el Altar de Oro, obra colonial custodiada en la Iglesia de San José. Este altar fué protegido por los panameños contra un ataque de los piratas, que se robaron todo, menos este altar, que fué cubierto con lodo para que los ladrones no pudieran verlo.
Estas son las ruinas del Templo de la Compañía. Actualmente se reconstruye el edificio para que en un futuro cercano alberge la Oficina del Casco Antiguo.
La Plaza de Francia. Cuando me tomé esta foto, no sabía que me tenían preparadas varias sorpresas en la gobernación de la Provincia de Panamá.
La Gobernadora Omaira, ¨Mayín¨ Correa, me recibió en su oficina dándome trato de visitante ilustre. Un gran honor, y enorme sorpresa para mí.
Y después de platicar de los objetivos de mi visita a Panamá, que son iniciar una serie de cursos y talleres de actuación, locución y doblaje en Panamá, la gobernadora me dió otra sorpresa. Un grupo de niños se había reunido a iniciativa de ella, para conocerme. Todos ellos sabían de mi trabajo. Se proyectó un video con la historia de mis doblajes. Y a cada mono que aparecía, los niños aplaudían y reían encantados. Yo veía emocionado como los niños reconocían mi trabajo. El mejor aplauso es el de los niños. Es el único sincero.
Y las emociones continuaron. Saliendo de la gobernación, tuve un momento de convivencia muy agradable con estas personas kuna.
Para mayor sorpresa mía, ellos también conocen mi trabajo. Aquí aparezco haciendo la voz de Homero. Ellos me hicieron esa magnífica mola que incluye El Puente de las Américas atrás de Homero, que sostiene las banderas de Panamá y México.
Ellos conocían mi trabajo, y ahora yo conozco el suyo. Hoy, esa mola cuelga de una pared en mi estudio. ¡Gracias!

Laurita y Don José Marín ya me habían dado muchas sorpresas, y el evento ¡aún no empezaba!Don José le pidió a los artesanos kuna (con quienes lleva una amistad de años), que hicieran esa mola para mí, ellos no le creyeron, y pensaron que iban a trabjajar inútilmente. Y para demostrarles que Don José no miente, con mucho gusto fuí a hablarles como Homero

Este es el evento. Aquí, dos chicas panameñas aprenden a doblar a Bart y a Marge. ¡Les quedó muy bien el doblaje! Hay talento en Panamá.
Al final de la Conferencia Taller, con la mola kuna en la mano, y al fondo el capítulo que doblamos, hicimos el compromiso de impartir los talleres de doblaje pero ya de larga duración, y con un plan de estudios muy completo.

Esta es la segunda entrega de cinco que preparé sobre mi viaje a Panamá. Busca las tres que faltan en los próximos días.

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